Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de diciembre de 2009

Escipión en Numancia

[Escipión] se adelantó hacia Iberia para unirse al ejército, pues se había enterado que estaba lleno de ociosidad, discordias y lujo, y era plenamente consciente de que jamás podría vencer a sus enemigos antes de haber sometido a sus hombres a la disciplina más férrea.

Nada más llegar, expulsó a todos los mercaderes y prostitutas, así como a los adivinos y sacrificadores, a quienes los soldados, atemorizados a causa de las derrotas, consultaban continuamente. Asimismo les prohibió llevar en el futuro cualquier objeto superfluo, incluso víctimas sacrificiales con propósitos adivinatorios. Ordenó también que fueran vendidos todos los carros y la totalidad de los objetos innecesarios que contuvieran y las bestias de tiro, salvo las que permitió que se quedaran. A nadie le fue autorizado tener utensilios para su vida cotidiana, exceptuando un asador, una marmita de bronce y una sola taza. Les limitó la alimentación a carne hervida o asada. Prohibió que tuvieran camas y él fue el primero en descansar sobre un lecho de yerba. Impidió también que cabalgaran sobre mulas cuando iban de marcha, pues: “¿Qué se puede esperar, en la guerra -dijo- de un hombre que es incapaz de ir a pie?”. Tuvieron que lavarse y untarse con aceite por sí solos, diciendo en son de burla Escipión que únicamente las mulas, al carecer de manos, tenían necesidad de quienes las frotaran. De esta forma, los reintegró a la disciplina a todos en conjunto y también los acostumbró a que lo respetaran y temieran, mostrándose de difícil acceso, parco a la hora de otorgar favores y, de modo especial, en aquellos que iban contra las ordenanzas. Repetía, en numerosas ocasiones, que los generales austeros y estrictos en la observancia de la ley eran útiles para sus propios hombres, mientras que los dúctiles y amigos de regalos lo eran para sus enemigos, pues, decía, los soldados de estos últimos están alegres pero indisciplinados y, en cambio, los de los primeros, aunque con un aire sombrío, son, no obstante, obedientes y están dispuestos a todo.

Apiano, Historia romana I. Editorial Gredos, 1995. p.174-5.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Artículos censurables

En sus censuras del lujo, los padres de la Iglesia son extremadametne minuciosos y detallados y entre los diversos artículos que provocan su piadosa indignación podemos enumerar el cabello postizo, las prendas de cualquier color excepto el blanco, los instrumentos musicales, las copas de oro o plata, los almohadones de plumas (puesto que Jacob apoyaba la cabeza en una piedra), el pan blanco, los vinos extranjeros, los saludos públicos, el baño templado y la costumbre de afeitarse la barba que, de acuerdo con la expresión de Tertuliano, es una mentira a nuestro rostro y un intento impío de mejorar la obra del Creador. Cuando se introdujeron el cristianismo entre los ricos y educados, la observación de estas leyes singulares, igual que en nuestros tiempos, se limitó a los pocos que aspiraban a alcanzar una santidad superior. No obstante, siempre resulta fácil y agradable a los sectores inferiores de la sociedad extraer mérito del desprecio de la pompa y el placer que la fortuna ha colocado fuera de su alcance. Igual que sucedió con los primeros romanos, la pobreza y la ignorancia con frecuencia custodiaron la virtud de los cristianos primitivos.

Edward Gibbon, Historia de la decadencia y caída del imperio romano. Edición abreviada de Dero A. Saunders. Círculo de Lectores, 2001. p.206-7.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Realidades alternativas

Generalmente, el planteamiento de realidades alternativas se caracteriza por una gran incertidumbre; sin embargo, la situación en el tablero mundial respondía por aquel entonces a una lógica necesaria a la que tenían que someterse todos los combatientes. Las victorias de Hitler en el Este hubieran impulsado a los americanos a abalanzarse sobre Japón con ataques nucleares para vencerlo antes de que consiguiera ayuda alemana. El descubrimiento de las armas atómicas habría involucrado a su vez a los adversarios, ahora ya continentales, Alemania y Estados Unidos, en una carrera nuclear en la que los americanos, bastante adelantados, habrían tenido ventaja desde el principio y simplemente la habrían aprovechado devastando Alemania con radiaciones en el año 1946 o 1947, es decir, antes de que la física teórica alemana, diezmada por HItler, hubiera podido introducir en su arsenal medios nucleares. No habría sido posible una tregua intercontinental ni una división del mundo en dos zonas de influencia, ya que al entrar en el escenario las armas nuclares y estando América en guerra con Alemania, habría sido un suicidio por parte de los Estados Unidos esperar hasta que los alemanes construyeran sus bombas atómicas. Si el atentado del 20 de julio de 1944 hubiera tenido éxito, el grado de destrucción de Alemania habría resultado menor que el que tuvo lugar en realidad, después de la capitulación en 1945, y si ésta no hubiera sucedido en aquel momento, entonces, en el año 46 o 47, Alemania se habría convertido en polvo radioactivo.

Stanislaw Lem, Provocación. Editorial Funambulista, 2008. p.40-1