Federico Bermúdez-Cañete. Introducción a Friedrich Hölderlin. Antología poética. Cátedra, 2006. p.41
Mostrando entradas con la etiqueta drogas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta drogas. Mostrar todas las entradas
miércoles, 21 de octubre de 2009
Encierro de Hölderlin
La madre de Hölderlin decidió su internamiento en el "Clinicum" de Johan H.F. von Autenrieth, pagando los gastos, una vez más, con la herencia de su hijo. Desde el 15 de septiembre de 1806 al 3 de mayo de 1807 permaneció éste en aquel sanatorio privado de carácter general de la Bursa-Gasse, cercana al Seminario de Teología. Era el primer enfermo mental que entraba allí, y Autenrieth había preparado un cuarto fortificado con barrotes de madera, donde se encerró a quien, por su indignada protesta ante la privación de libertad, se calificó de "loco furioso". No consta en los libros de la clínica que se aplicaran más que calmantes (desde la belladona al mercurio y al opio, combinado con cantárida). El médico había inventado una máscara de cuero que se fijaba a la cara del paciente, quien, atado, acababa por dejar de gritar; según él, daba "buenos resultados".
Etiquetas:
drogas,
Hölderlin,
poesía,
psiquiatría
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Protóxido de nitrógeno
La mañana de ese día, el Hartford Courant, diario de la pequeña localidad, publicaba un anuncio de propaganda de carácter muy singular. Decía: "Hoy, martes, 10 de diciembre de 1844, en la Union Hall tendrá lugar una exhibición de los fenómenos producidos por la inhalación del "protóxido de nitrógeno", conocido vulgarmente con el nombre de "gas hilarante", o "gas de la alegría". Hay cuareta galones de este gas a disposición de los espectadores que quieran probarlo. Se ha encontrado cuatro hombres forzudos que cuidarán de que las personas que respiren el gas no se lesionen a sí mismas ni a los demás. Los efectos del gas en las personas que lo respiran consisten en que éstas, según su temperamento, se ponen a cantar, bailar, reír, hablar o luchar. Post Scriptum: Sólo se permitirá respirar el gas a caballeros sumamente distinguidos, con el fin de garantizar el carácter absolutamente serio de la exhibición. Es imposible describir con palabras las maravillosas sensaciones provocadas por el gas. El poeta Robert Southey dijo una vez que el gas nos transporta a una atmósfera celeste. Al comenzar la exhibición se dará a conocer a los interesados la manera cómo se obtiene el gas. El señor Colton ha organizado una sesión gratuita y especial para las damas que deseen probarlo. Tendrá lugar el jueves, de once a una de la mañana, y sólo se permitirá la entrada a las señoras. La exhibición empieza a las siete. Precio de la entrada 25 centavos".
Jürgen Thorwald, El siglo de los cirujanos. Ediciones Destino, 2002. p.100.
Etiquetas:
cirugía,
drogas,
El siglo de los cirujanos,
gas de la risa,
Jürgen Thorwald,
narcosis
lunes, 21 de septiembre de 2009
Se despide como para morir
Ragón, el gran intérprete moderno de la Masonería, ha expuesto en una de sus obras algunos experimentos nuevos: Tomaba discos de diferentes colores, los untaba con un jugo espeso de diferentes plantas y los presentaba a la vista de sujetos en estado magnético para que éstos los contemplaran. He aquí el resultado de dichos experimentos:
I. Disco Violeta. Beleño.-Belladona.-Estramonio.
Movimiento continuo de brazos y piernas, deseo de tocar determinado objeto o de andar hacia un punto fijo; gritos, aullidos, ganas de morder o de dar cuchilladas, embriaguez, aparición de felicidades, realización de toda clase de deseos. El recuerdo persiste.
II. Disco índigo. Pimienta.-Eléboro negro.-Haschisch
Excitación febril; debilidad en las piernas. El sujeto se pone de rodillas y quiere hacer oración, pero no se acuerda de una sola palabra. Pérdida de la vista. Los párpados le tiemblan, cierre de los ojos, sueño profundo. Despierta sudando copiosamente.
III. Disco azul. Laurel cerezo.-Alcanfor.-Asafétida.
Excitación general; movimientos convulsivos, deseos de dormir, pérdida del conocimiento, somnolencia, abatimiento. Despierta entontecido; no recuerda nada.
IV. Disco verde. Estricnina.-Belladona.-Acónito.
Lágrimas abundantes; se retuerce las manos, deseos de correr más que un caballo. Estremecimiento general de los miembros. Se despide como para morir, hinchazón, estado letárgico.
[...]
Rodolfo Putz, Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso (Edición facsímil). Ed. Maxtor, 2006. p. 139-40.
I. Disco Violeta. Beleño.-Belladona.-Estramonio.
Movimiento continuo de brazos y piernas, deseo de tocar determinado objeto o de andar hacia un punto fijo; gritos, aullidos, ganas de morder o de dar cuchilladas, embriaguez, aparición de felicidades, realización de toda clase de deseos. El recuerdo persiste.
II. Disco índigo. Pimienta.-Eléboro negro.-Haschisch
Excitación febril; debilidad en las piernas. El sujeto se pone de rodillas y quiere hacer oración, pero no se acuerda de una sola palabra. Pérdida de la vista. Los párpados le tiemblan, cierre de los ojos, sueño profundo. Despierta sudando copiosamente.
III. Disco azul. Laurel cerezo.-Alcanfor.-Asafétida.
Excitación general; movimientos convulsivos, deseos de dormir, pérdida del conocimiento, somnolencia, abatimiento. Despierta entontecido; no recuerda nada.
IV. Disco verde. Estricnina.-Belladona.-Acónito.
Lágrimas abundantes; se retuerce las manos, deseos de correr más que un caballo. Estremecimiento general de los miembros. Se despide como para morir, hinchazón, estado letárgico.
[...]
Rodolfo Putz, Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso (Edición facsímil). Ed. Maxtor, 2006. p. 139-40.
Etiquetas:
botánica,
drogas,
ocultismo,
Ragón,
Rodolfo Putz
miércoles, 18 de marzo de 2009
Café tomado en ayunas
En fin, he descubierto un método horrible y cruel, que sólo aconsejo a hombres de un vigor excepcional, de pelo negro y fosco, de piel entre ocre y rojiza, de grandes manos, y de piernas con forma de balaustres, como los de la plaza Luis XV. Se trata del uso del café molido, prensado, frío y anhidro (término químico que quiere decir poca agua o sin agua) tomado en ayunas. Ese tipo de café cae en vuestro estómago, que , como sabéis gracias a Brillat-Savarin, es un saco aterciopelado por dentro y tapizado de ventosas y papilas; no encontrando nada en él, se adhiere a ese delicado y voluptuoso forro, y se convierte en una especie de alimento que quiere sus jugos; los retuerce, los reclama como una pitonisa invoca a su dios, maltrata esas bonitas paredes como un carretero que machaca a sus potros; el plexo se inflama, arde y envía sus chispas hasta el cerebro. A partir de entonces, todo se agita: las ideas se estremecen como los batallones de un gran ejército en el campo de batalla, y la batalla da comienzo. Los recuerdos llegan a la carga, con los estandartes desplegados; la caballería ligera de las comparaciones avanza con un galope magnífico; la lógica acude con su tren de artillería y sus cartuchos; las agudezas llegan a discreción; se levantan las figuras; el papel se cubre de tinta, pues la vigilia empieza y termina con torrentes de agua negra, del mismo modo que la batalla lo hace con su negra pólvora. He aconsejado tomar este brebaje a un amigo que quería acabar a toda costa un trabajo que tenía que entregar al día siguiente: pensó que le habían envenenado, se acostó y guardó cama como una recién casada. Era alto, rubio, con pelo poco abundante; un estómago de papel maché, delgado. Hubo por mi parte cierta falta de observación.
Honoré de Balzac, Tratado de los excitantes modernos. Menoscuarto Ediciones, 2009. p.50-1.
Honoré de Balzac, Tratado de los excitantes modernos. Menoscuarto Ediciones, 2009. p.50-1.
Etiquetas:
café,
drogas,
Honoré de Balzac,
Tratado de los excitantes modernos
miércoles, 18 de febrero de 2009
Efectos secundarios
El objetivo de los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina) es la reducción de la intensidad de las crisis de ansiedad y su frecuencia, tratando los estados depresivos asociados. A este grupo de antidepresivos pertenecen la fluoxetina, la sertralina, la paroxetina, el citalopram y la fluvoxamina. La eficacia de estos fármacos se sitúa en torno a un 60% y un 80% de pacientes mjorados, por lo que en algunos casos podría ser superior a la eficacia del alprazolam. Los pacientes tratados con cápsulas placebo en los estudios de estos antidepresivos mejoran en un 50%, como ocurría con los estudios sobre las benzodizepinas.
Los efectos secundarios de estos antidepresivos son: porblemas sexuales, aumento de la ansiedad, dolores de cabeza, irritabilidad, náuseas, problemas gástricos, insomnio, aumento del sueño y temblores. Estos antidepresivos se eliminan a través del hígado, por lo que pueden ser desaconsejables para pacientes con problemas hepáticos.
En los últimos años ha habido cierta polémica sobre si estos fármacos aumentaban o no el riesgo de suicidio. Ésta es una cuestión que no se ha resuelto aún.
Pedro Moreno, Julio C. Martín, Dominar las crisis de ansiedad. Ed. Desclée de Brouwer, 2004. p.165.
Los efectos secundarios de estos antidepresivos son: porblemas sexuales, aumento de la ansiedad, dolores de cabeza, irritabilidad, náuseas, problemas gástricos, insomnio, aumento del sueño y temblores. Estos antidepresivos se eliminan a través del hígado, por lo que pueden ser desaconsejables para pacientes con problemas hepáticos.
En los últimos años ha habido cierta polémica sobre si estos fármacos aumentaban o no el riesgo de suicidio. Ésta es una cuestión que no se ha resuelto aún.
Pedro Moreno, Julio C. Martín, Dominar las crisis de ansiedad. Ed. Desclée de Brouwer, 2004. p.165.
Etiquetas:
ansiedad,
antidepresivos,
Dominar las crisis de ansiedad,
drogas,
suicidio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)